Supongo que motivada por la investigación de la Comisión Europea a la que hacía referencia hace unas semanas, a Ryanair le ha caído una multa en Italia por publicidad engañosa. No es que el montante sea muy relevante (54.000€), pero sí puede ser un aviso para que esta aerolínea empieze a emplear la ética y no el engaño en sus campañas publicitarias.
Así a todo, los problemas no vienen sólo por ahí; en España la Dirección General de Consumo ha abierto expediente a varias aerolíneas de bajo coste (entre ellas Ryanair) por cobrar un suplemento por facturar maletas, ya que puede ir en contra de la actual legislación por estos lares.
Finalmente, la aerolínea irlandesa acaba de anunciar una rebaja del 85% de sus beneficios netos del primer trimestre fiscal y admite que que a final de año podría registrar perdidas. En fin, que esto no pinta nada bien para las low-cost a las que ultimamente estamos acostumbrados.
Por cierto, en otro orden de cosas, comentar que la semana pasada me salté la entrada de mi vuelo de regreso a Vigo (JK 5107) via Madrid (JK6034), será que pasó sin pena ni gloria y sin algo destacado que contar.